sábado, 17 de septiembre de 2011

Mensaje recibido

A mediados del verano hicimos un viaje a la Sierra de Gredos. Estuvimos unos días en el parador, descansando, haciendo excursiones y disfrutando del paisaje y la tranquilidad del lugar.











Visitamos también Ávila



... y Segovia, disfrutando del arte y de la buena mesa.





A la vuelta nos quedamos unos días en Madrid. Hacía mucho tiempo, demasiado, que no veía a mis hermanos y sobrinas y disfruté muchísimo con ellos y con volver a recorrer la ciudad.





El último día antes de volver hicimos una visita al Rastro y en un puestecillo compramos un pañuelo para mi hija, que le encantó y no se quita de encima.




En la etiqueta del pañuelo figuraba el siguiente mensaje cargado de razón.



jueves, 14 de julio de 2011

Estocolmo








¡Quien iba a pensar que pasaríamos calor en Estocolmo! Nosotros íbamos buscando la sombra, mientras los suecos se sentaban al sol, aprovechándolo todo lo que podían, imagino que para el largo invierno que les espera. Toda la gente en la calle le daba el aspecto de una ciudad muy alegre y disfrutona. Es lo que tiene el verano que cambia la vida de la ciudad radicalmente. Nos ha gustado conocerla así.
Estocolmo es una ciudad muy bella en permanente dialogo con el agua, las islas que la forman, como distintos escenarios, se comunican a través de puentes. Las noches, estos días, apenas duraban 4 horas y no eran cerradas, el cielo mantenía una débil luz que no permitía ver ninguna estrella y que nos desorientaba si nos despertábamos temprano.
Nos ha encantado pasear por Djurgården, recorrer las calles de Gamla Stan, buscar en Södermalm los escenarios de Millenium, viajar en barco por el lago Mälaren, contemplar el Báltico. Nos ha gustado hacernos los suecos.

viernes, 10 de junio de 2011

A mí me sirve



Cuando caminas las preocupaciones cotidianas se van quedando atrás y cada vez se van haciendo más y más pequeñas hasta que llegan a parecerte algo totalmente sin importancia. Algunas personas prefieren machacarlas a golpes de raqueta o de alguna otra manera igual de violenta. Yo prefiero subir cuesta, tomar perspectiva, dejarlas perderse, porque las preocupaciones no aguantan la subida, y abandonan y yo me siento ligera y fuerte. Así que a veces en momentos de nervios, me refugio en el recuerdo del viento, de su sonido en las copas de los árboles, del ruido del agua, de los olores, de la soledad del campo y entonces recobro la serenidad.

domingo, 22 de mayo de 2011

Rectificar

Siempre me quedo con las ganas de seguir las sendas, a veces están señalizadas y dicen donde conducen, otras veces no se sabe a donde van, pero están tan marcadas que deduzco que deben de ser buenas y conducir a lugares hermosos, y si no es así siempre se puede rectificar, dar la vuelta, volver al camino señalado. ¡Ojala todo fuera tan fácil, este es el camino, síguelo, y si te equivocas da la vuelta!

sábado, 21 de mayo de 2011

Subir cuestas




Para disfrutar hay que subir. Y subiendo un buen repecho, ahogadillos, nos encontramos un hombre que baja del chozo a caballo: ¿Tenéis tabaco?. ¿Tabaco…..?, es como preguntarle a un beduino en el desierto si lleva aceite de coco para broncearse. No, no tenemos tabaco; si tuviéramos, hace rato, lo habríamos tirado por el barranco para aligerar peso. ¡Adiós buen hombre!

Nosotros seguimos subiendo hasta llegar a nuestra meta, donde hemos disfrutado de una buena merienda en un lugar único y alguno, incluso, de un refrescante baño.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Solo lo esencial


Caminando olvidas todo lo que sobra, solo caminas, un paso luego otro y otro más y poco a poco te vas centrando en lo esencial. Esforzarte, respirar, observar, observarte, quedarte con lo importante y relativizar lo insignificante que parecía decisivo. Me gusta, no puedo dejarlo, no debo dejarlo