Siempre me quedo con las ganas de seguir las sendas, a veces están señalizadas y dicen donde conducen, otras veces no se sabe a donde van, pero están tan marcadas que deduzco que deben de ser buenas y conducir a lugares hermosos, y si no es así siempre se puede rectificar, dar la vuelta, volver al camino señalado. ¡Ojala todo fuera tan fácil, este es el camino, síguelo, y si te equivocas da la vuelta!




